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A partir de haber aprendido a bailar la Chacarera, quinto grado de la Escuela 4 DE 14 comenzó a programar a KIBO para que realice la misma coreografía. El primer obstáculo que encontramos fue la lateralidad
aplicada a una objeto externo a propio cuerpo. La segunda fue la organización para lograr el objetivo: se probó trabajar todo el grado junto, luego en dos grupos y finalmente se conformaron grupos pequeños
para favorecer la participación. Cada grupo eligió un movimiento (o más de uno) y se dedicó a hipotetizar, probar, volver a discutir las órdenes que se le iban a dar a cada KIBO. Una vez que todos los
grupos tuvieran su movimiento resuelto, se comenzaría con la unión de todos estos fragmentos y la necesidad de un “otro KIBO” que actúe como compañero. Se planea vestir como bailarines los robots que
se utilicen en la muestra, a partir de la propuesta de los alumnos y alumnas.
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